José Luis Borau.
Jueves 22. Centro Cultural Gaya Nuño. 20:15 h

José Luis Borau es director, guionista, productor, actor, escritor y editor. Con una filmografía como director y guionista relativamente corta, y absolutamente personal, ocupa un puesto de maestría y magisterio indiscutibles dentro del cine español. Ha escrito y producido títulos selectos de otros directores. Ha intervenido como actor en películas propias y ajenas. Ha sido crítico de cine y autor de libros de narrativa y de ensayo. Además, como resultado de su compromiso permanente y apasionado con el cine y la creación, no ha dudado en apuntarse a bombardeos como la presidencia de la Academia de Cine española y la SGAE...
© Fotografía. Ricardo Cases.

La figura de José Luis Borau se encuadra en lo que se dio en llamar “Nuevo Cine Español”. Esta etiqueta, acuñada por la revista “Nuestro Cine”, englobaba a una generación de creadores que se habían formado en el IIEC (Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas), convertido a partir de 1962 en la EOC (Escuela Oficial de Cinematografía). Estos nuevos cineastas, que irrumpieron en el cine español a lo largo de los años 60, fueron los adalides de un nuevo cine de calidad, unos autores empeñados en desarrollar su propia personalidad creadora y en recoger las nuevas corrientes estéticas que florecían en Europa y en el mundo. Aunque tuvieron sus más y sus menos con la censura, también estuvieron apoyados por la Administración (era la época de José Mª García Escudero en la Dirección General del ramo), como muestra de una (tímida) modernización y apertura del régimen franquista. Además de Borau, esta generación incluye a Carlos Saura, Manuel Summers, Julio Diamante, Miguel Picazo, Basilio Martín Patino, Antonio Eceiza, Mario Camus, Angelino Fons, Francisco Regueiro, Pedro Olea, etcétera.

José Luis Borau Moradell nació en Zaragoza el 8 de agosto de 1929, donde estudió la carrera universitaria de Derecho. En su adolescencia y juventud, arraigó en él la pasión por el cine y la literatura, devorando películas en las salas del Paseo de la Independencia y en los cine clubes zaragozanos, leyendo a Baroja, Delibes, Barea, Quevedo, Cervantes, Dos Passos, Steinbeck, Faulkner, Hemingway... y revistas de cine. Entre 1954 y 1956, fue crítico de cine en el “Heraldo de Aragón”, firmando con su nombre o con el seudónimo “David”. Pudo glosar el cine que se estrenaba en Zaragoza, pero también tuvo ocasión de acudir como corresponsal a los Festivales de San Sebastián y Cannes.

Para dedicarse de verdad al cine, tuvo que irse a Madrid. Tras obtener una plaza por oposición en el Instituto de la Vivienda, pudo instalarse en la capital. En 1957, empezó a estudiar en el IIEC, donde se graduó con el cortometraje En el río (1960). En su misma promoción, estudiaron Manuel Summers, Basilio Martín Patino y Miguel Picazo. Más tarde, Borau volvió a la EOC como profesor. Dejó el Instituto de la Vivienda para trabajar en una agencia de publicidad, donde pudo idear eslóganes, escribir textos y manejar la cámara. Rodó dos cortos, Capital Madrid (1962) y Las bellas en Mallorca (1963).

Borau debutó en el largometraje con dos películas de género, el western Brandy (1963), que firmó a efectos internacionales como J.L. Boraw, y el policiaco Crimen de doble filo (1965). Después, trabajó para Televisión Española, rodando tres episodios de la serie documental Conozca usted España (1965-66) y algún episodio de la serie Cuentos y leyendas (1968).

Estas primeras obras de encargo le convencieron de la necesidad de tener control sobre su propio trabajo... Por eso, en 1967 formó su propia productora, El Imán. Produjo el extravagante musical Un, dos, tres, al escondite inglés (1969) de Iván Zulueta, la importante y premiada Mi querida señorita (1972) de Jaime de Arminán, de la que fue también coguionista, y Estado de sitio (1972) de Jaime Chavarri (no confundir con la de Costa-Gavras). En estas nuevas condiciones de relativa independencia, volvió a ponerse tras la cámara para dirigir el thriller político Hay que matar a B. (1974), con un reparto internacional (Darren McGavin, Stéphane Audran, Patricia Neal, Burgess Meredith) y una historia de política-ficción situada en un ficticio país sudamericano.

A continuación, Borau escribió y dirigió la que sigue siendo su película más célebre: Furtivos (1975), un poderoso drama situado en el corazón del bosque, con posibles lecturas metafóricas, que se convirtió en un hito de la época (se estrenó un par de meses antes de la muerte de Franco). Furtivos ganó la Concha de Oro del Festival de San Sebastián, y obtuvo un gran éxito de público y crítica, y un importante eco internacional... Posteriormente, Borau ha mantenido con esta película la típica relación ambigua que tienen a veces los creadores con sus obras más famosas, apreciando que siga siendo recordada tres décadas después, pero lamentando que eclipse a las demás, o que sea la única por la que se le pregunta (“He de confesar que me siento un poco aplastado por aquella película. Que la sigan recordando en la prensa o en la calle al cabo de 27 años tiene un sentido agridulce para mí. Ni siquiera es la película que más me gusta... Los recuerdos del rodaje sí que son excelentes”).

Tras este gran éxito, Borau fue guionista y productor de Camada negra (1976) de Manuel Gutiérrez Aragón, una radiografía de las temibles bandas de ultraderecha de comienzos de la Transición, y El monosabio (1977) de Ray Rivas, una tragicomedia taurina. Sólo como productor, hizo posible In memoriam (1977) de Enrique Brasó. Y volvió a la dirección con La Sabina (1979), una historia literaria y misteriosa, situada en Andalucía, sobre la mitología de una mujer que mata a los hombres después de poseerlos (la Sabina del título), con personajes ingleses (Jon Finch, Carol Kane, Simon Ward, Harriet Andersson) y españoles (Ángela Molina).

Después, se metió en la aventura americana de Río abajo (1984), una historia sobre inmigración ilegal rodada en Estados Unidos y situada en la frontera mexicano-estadounidense, protagonizada por David Carradine, Scott Wilson y Victoria Abril. El rodaje fue una odisea. Iba a ser una coproducción, pero la parte americana se esfumó sin poner un dólar, de manera que Borau tuvo que hacerse cargo de todo (“Lo que hice ese año es sufrir, hasta extremos que no quiero recordar. Cuando pensaba que había invertido todo lo que tenía —y lo que no tenía— en un film inconcluso, y un film inconcluso no existe, y que nada podía hacerse con él... ¡Eso era sufrir!”). En fin, el resultado valió la pena (al menos, para quienes no sufrimos las penalidades y nos limitamos a disfrutar de la obra acabada).

Es de suponer que, tras la epopeya americana, Borau disfrutara haciendo una película pequeña, que además le permitió conectar con sus raíces aragonesas: la deliciosa comedia Tata mía (1986). Carmen Maura interpretó a una mujer desorientada que recupera el hilo de su vida al acordarse de su tata (una gozosamente recuperada Imperio Argentina), una mujer aragonesa que emigró a Madrid y, a los ochenta años, volvió a su pueblo del Pirineo. Luego, Borau trabajó en la serie de Televisión Española Celia (1993), sobre las novelas de Elena Fortún. Inicialmente, sólo iba a ser guionista y productor, pero terminó dirigiendo los episodios.

Niño nadie (1997) fue una película muy personal (y un tanto incomprendida), cuyo protagonista, Evelio (Rafael Álvarez “El Brujo”), atormentado por dudas existenciales, busca respuestas a cuestiones trascendentales, y se ve deslumbrado por la peculiar filosofía de Dámaso (José Castillo). (“¿No tenemos derecho ‘las pobres gentes’ a preguntarnos por el sentido de la vida? ¿Hemos de aceptar a ciegas cuanto nos vienen diciendo filósofos y teólogos desde que el mundo es mundo? ¿Por qué no llegar a conclusiones propias?”).

Leo (2000) nos llevó al mundo de los polígonos industriales del extrarradio de las grandes ciudades (Madrid, en este caso), un mundo de talleres clandestinos, inmigrantes sin papeles, okupas, confidentes policiales, trapicheos, gimnasios de lucha libre... Salva (Javier Batanero), un guardia de seguridad de origen rural, conoce a Leo (Icíar Bollain, quien repitió con Borau tras Niño nadie), una mujer que aparentemente vive de recoger cartones, pero que guarda algunos secretos. Por amor, Salva se ve arrastrado a una espiral marcada por la venganza y la muerte (Borau: “Me atraía mucho hacer una historia de amor violenta y apasionada en un lugar tan poco romántico, tan frío, como un polígono industrial”). Esta película hizo ganar a Borau el Premio Goya a la Mejor Dirección, pero también ha quedado como la última de su filmografía... por ahora (en entrevistas, el director se ha referido a un guión, La pajarita de oro, para el que aún no ha encontrado financiación). En 2002, José Luis Borau recibió el Premio Nacional de Cinematografía.

Aparte de sus trabajos como director, guionista y productor, también debemos mencionar su carrera paralela como actor, en películas dirigidas por él mismo (Furtivos) o por otros (El juego de la oca, Mi querida señorita, Sonámbulos, Cuentos para una escapada, Malaventura, Todos a la cárcel, e Ilona llega con la lluvia, entre otras –ver filmografía adjunta).

Por otra parte, tampoco se puede dejar de recordar su obra literaria, aparte de sus guiones (de los que se ha publicado en libro el de Leo, ed. Ocho y Medio, 2000), que incluye: dos libros de cuentos, “Camisa de once varas” (ed. Alfaguara, 2003), premio Tigre Juan, y “Navidad, horrible Navidad” (ed. Ocho y Medio, 2003); un libro de cuentos ajenos seleccionados por él, que incluye uno propio, “Cuentos de cine” (ed. Alfaguara, 1996); los ensayos “El Caballero D’Arrast” (ed. Gobierno Vasco, 1990) y “La pintura en el cine, el cine en la pintura” (ed. Ocho y Medio, 2003); la participación en los libros colectivos “Cine, arte y artilugios en el panorama español” (ed. Padilla, 2002) y “La presencia invisible, 20 años de foto fija en el cine español” (ed. Murcia Cultural, 2006); y la coordinación de un gran “Diccionario de cine español” patrocinado por la Academia (ed. Alianza Editorial, 1998). En 1995, creó su propia editorial, con el mismo nombre de su productora, Ediciones El Imán.

Finalmente, debemos resaltar que, en lugar de quedarse cómodamente en la torre de marfil de su merecido estatus de clásico y maestro, Borau no ha dudado en meterse en la brega cotidiana de dos instituciones complejas y polémicas... Entre 1994 y 1998, fue Presidente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, una experiencia que luego ha calificado como “presidir una comunidad de vecinos de un edificio de 1.400 inquilinos”. Actualmente, desde julio de 2007, es Presidente de la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE), cargo que define así: “Soy el máximo representante de los socios, es decir, de mis colegas, sólo eso es ya toda una responsabilidad. Tengo que favorecer en lo máximo posible al socio, garantizarle mayores ingresos y ayudas, procurarle la mayor cobertura posible”.

En fin, nos quedamos con sus películas, y terminamos con la respuesta que dio en una entrevista, cuando le preguntaron cuál había sido la mayor satisfacción que le había dado el cine: “Comprobar que algunas de mis fantasías eran aceptadas como propias por muchos espectadores”.

Roberto González Miguel

REFERENCIAS :
“Borau”
, de Agustín Sánchez Vidal (ed. CAI, 1990)
“José Luis Borau: teoría y práctica de un cineasta”, de Carlos F. Heredero (ed. Filmoteca Española, 1990)
“José Luis Borau”, de Luis Martínez de Mingo (ed. Fundamentos, 1996)

 

Filmografía
JOSE LUIS BORAU


A) Director y Guionista:

En el río (1960) cortometraje IIEC
Capital Madrid (1962) corto documental
Las bellas en Mallorca (1963) cortometraje
Brandy (1963)
Crimen de doble filo (1964)
Conozca usted España (1965-66) serie TV (3 episodios):
- Albergues y Paradores
- Zaragoza es algo más
- Lección de Toledo

Cuentos y leyendas (1968) serie TV
Hay que matar a B. (1973) también productor
Furtivos (1975) tb. productor y actor
La Sabina (1979)
Río abajo (1983) tb. productor
Tata mía (1986) tb. productor
Celia (1993) serie TV
Niño nadie (1996) tb. productor
Leo (2000) tb. productor

B) Otros trabajos:

El juego de la oca (1966) actor (dir. Manuel Summers)
Un, dos, tres, al escondite inglés (1969) actor y productor (dir. Iván Zulueta)
Mi querida señorita (1971) productor, guionista y actor (dir. Jaime de Armiñán)
Estado de sitio (1972) productor (dir. Jaime Chavarri)
La adúltera (1975) actor (dir. Roberto Bodegas)
Camada negra (1976) productor y guionista (dir. Manuel Gutiérrez Aragón)
El Bengador Gusticiero y su pastelera madre (1976) actor (dir. Forges)
Quiero ser mayor (1976) actor (dir. Teo Escamilla)
El monosabio (1977) productor y guionista (dir. Ray Rivas)
In memoriam (1977) productor (dir. Enrique Brasó)
Sonámbulos (1978) actor (dir. Manuel Gutiérrez Aragón)
Cuentos para una escapada (1979) actor (dir. Varios)
Malaventura (1988) actor (dir. Manuel Gutiérrez Aragón)
Todos a la cárcel (1993) actor (dir. Luis García Berlanga)
Ilona llega con la lluvia (1996) actor (dir. Sergio Cabrera)